Sobre el protocolo
Hay momentos que definen el inicio de un nuevo capítulo personal, y este protocolo ha sido diseñado para que tu imagen refleje esa misma fuerza. No se trata de transformar quién eres, sino de recuperar la vitalidad de los tejidos y el equilibrio que el tiempo o los cambios físicos han desplazado, permitiéndote volver a reconocerte plenamente en el espejo.
A través de una restauración elocuente y sofisticada, devolvemos el volumen a las mejillas y la definición a la mandíbula sin necesidad de cirugía. Es un proceso de recuperación anatómica que honra tu historia, asegurando que tu rostro recupere la firmeza y la armonía que proyectan salud, éxito y una seguridad renovada.
- Diseño anatómico personalizado enfocado en el reposicionamiento facial.
- 4 hilos tensores PDO estratégicos para elevar y definir los contornos.
- 1 a 2 jeringas de relleno premium para reponer el volumen perdido.
- 20 a 30 unidades de neuromodulador para armonizar la expresión global.
Bajo una inversión de $2,500, (descuento por pago en efectivo) esta restauración busca honrar tu historia personal al fortalecer tu confianza, devolviendo los tejidos a su lugar correcto con una elegancia que respeta tu esencia y no requiere quirófano.
Programar valoración
Inicia un diálogo honesto sobre tu proceso de restauración facial.
El reflejo de un nuevo comienzo
Reposicionamos los puntos clave para que tu perfil recupere la definición y el equilibrio que te permiten proyectar tu seguridad actual ante el mundo.
EL CRITERIO PARA LA RESTAURACIÓN FACIAL
Un abordaje médico profundo para recuperar la armonía facial.
paso 1
Evaluación
Analizamos el descenso natural del rostro para trazar la ruta de elevación más favorecedora para tu fisonomía única.
paso 2
Reposicionamiento
Combinamos hilos y rellenos para elevar y proyectar las áreas que han perdido su firmeza natural.
paso 3
Consolidación
Verificamos que la integración de los resultados garantice una apariencia firme, estable y plenamente auténtica.